La recuperación después de un partido será clave en el Mundial de Sudáfrica
Los minutos posteriores son fundamentales para el jugador, por lo que deberá ingerir hidratos de fácil absorción, como fruta, sándwiches o barritas energéticas
“Para el jugador, la mejor forma de recuperarse es que sus funciones orgánicas retornen al nivel previo al partido, restableciendo los sustratos energéticos”, asegura el doctor Carlos Díez, director de los Servicios Médicos Sanitas-Real Madrid
Aunque en Sudáfrica no hará calor, estudios científicos demuestran que no importa que el clima sea cálido o no para perder unos grados de hidratación fundamentales para el rendimiento
Madrid, 11 de junio de 2010.
A estas alturas de temporada, cuando la exigencia es máxima por la disputa del Mundial y las piernas acumulan un severo desgaste, cobra vital importancia la recuperación de los jugadores tras la finalización de un partido o entrenamiento y evitar así el desgaste físico. La recuperación de los futbolistas será uno de los factores clave que marcará la diferencia entre los equipos del Mundial de Sudáfrica.
Para Carlos Díez, director de los Servicios Médicos Sanitas-Real Madrid, “para el jugador, la mejor forma de recuperarse es tratar de llevar las funciones orgánicas y del equilibrio homeostático general a los rangos donde estaban previamente a la carga de trabajo, así como restablecer los sustratos energéticos para que puedan ser utilizados en la próxima sesión”. Tras cada partido, el jugador debe tratar de volver al peso inicial, reponiendo 1,5 litros por kilo perdido.
Con motivo del Mundial, la alimentación tiene que estar muy controlada. Para una recuperación óptima, es muy importante el momento de la ingesta. En los 30 a 60 minutos siguientes al fin del partido los músculos están ávidos de recuperar las reservas de energía. Tras la ducha o los masajes preceptivos, deben ingerir hidratos de absorción rápida, como fruta, bebidas deportivas de reposición, barritas energéticas, etc.
Según el doctor Díez, “en la recuperación postpartido no está de más añadir cierta cantidad de proteínas, en una proporción óptima de 1 parte por cada 4 de hidratos de carbono. Sin necesidad de recurrir a preparados comerciales, un sándwich o bocadillo de pavo, un batido de chocolate o una pieza de fruta son alimentos sencillos que pueden ayudar en la recuperación”.
El peligro de la deshidratación
En cuanto a la hidratación, los futbolistas deben tener cuidado, pues debido al clima de Sudáfrica no tendrán tanta sensación de sed como si jugasen en un ambiente más cálido. Los jugadores tienden a pensar que prácticamente no necesitan beber, pero estudios científicos demuestran que el riesgo de alcanzar grados de deshidratación que puedan afectar al rendimiento es casi similar al existente a temperaturas más calurosas. Una reducción de un 2% en la hidratación supone una caída del 20% en el rendimiento.
Otras recomendaciones prácticas son:
Utilizar vestimenta adecuada con el fin de evitar enfriamientos que provoquen contracturas musculares.
Recuperación activa: realizar movilidad articular con suavidad para favorecer el transporte de sustancias de deshecho del músculo hacia el sistema circulatorio. Esto acelerará su eliminación por lo que recomendamos realizar un trabajo de baja intensidad implicando la misma musculatura que se utilizó en la sesión de trabajo.
Estiramientos: mejoran la flexibilidad y elasticidad de músculos y ligamentos, lo que ayuda a prevenir lesiones.
Baños de contraste de agua fría-caliente, para tratar de forma inmediata los fenómenos inflamatorios que aparecen como consecuencia de las acciones musculares de alta solicitación.
Masaje post-competición: un masaje corto e individualizado dirigido a localizar y tratar las sobrecargas musculares.