Sanitas, primera compañía médica privada que establece en España un protocolo de atención al ictus
- Sanitas presta este servicio a sus clientes que sufran un accidente cerebrovascular agudo, la segunda causa de mortalidad en España
- Debido a su complejidad organizativa, hasta ahora sólo la Sanidad Pública ofrecía este tipo de intervenciones coordinadas
- En España, las Unidades de Ictus existentes sólo pueden dar cobertura al 25% de la población
- Un reciente estudio ha confirmado que gracias a estas Unidades no sólo disminuye la mortalidad, sino que se reduce el deterioro neurológico precoz y se acorta la estancia hospitalaria
Madrid, 9 de junio de 2009.
Sanitas es la primera compañía médica aseguradora que gestiona e implanta en España un protocolo de asistencia al Ictus para los pacientes que sufren un accidente cerebrovascular agudo. Con esta iniciativa, la compañía pretende ampliar su cobertura médica para tratar esta enfermedad, que constituye la segunda causa de mortalidad en España.
El ictus -que popularmente conocemos con otros nombres como apoplejía, derrame cerebral, embolia o trombosis cerebral- es una enfermedad aguda ocasionada por una alteración de la circulación de la sangre en el cerebro. Cada ictus es diferente y las personas que lo padecen presentan diferentes síntomas, aunque todos ellos suelen aparecer de manera brusca: pérdida de fuerza o parálisis en un lado del cuerpo, pérdida de sensibilidad, dificultad en el habla, pérdida total o parcial de visión en un ojo o en los dos, inestabilidad, desequilibrio e incapacidad para andar, dolor de cabeza muy intenso, etc.
Las estadísticas en el caso del ictus, principal responsable de invalidez en el adulto, son demoledoras. Las cifras de incidencia en nuestro país se sitúan alrededor de los 200 casos por cada 100.000 habitantes al año. El tipo más común es el ictus isquémico, que sucede cuando se altera la llegada de la sangre a las diferentes zonas del cerebro. La alteración de la circulación provoca que las células cerebrales del área afectada mueran por carencia de de oxígeno (isquemia).
En la atención de un paciente con ictus o accidente cerebrovascular agudo es vital la coordinación y rapidez de los servicios de urgencia y el personal del hospital. Hasta ahora, sólo la Sanidad Pública contaba con un protocolo de este tipo dada la complejidad organizativa y la ingente cantidad de medios que necesita su implantación. De hecho, en nuestro país las Unidades de ictus actuales sólo pueden dar cobertura al 25% de la población.
Protocolo de Gestión para pacientes con Ictus (PGI)
Para paliar estas deficiencias se ha desarrollado el Protocolo de Gestión para pacientes con Ictus (PGI), que incluye un Código Ictus y varias Unidades-Equipos de Ictus.
El Código Ictus es un procedimiento de actuación prehospitalaria basado en el reconocimiento precoz de los signos y los síntomas de posible naturaleza isquémica, con la consiguiente priorización de cuidados y el traslado inmediato a un centro hospitalario dotado de una Unidad de Ictus o un Equipo de Ictus de aquellos pacientes candidatos a beneficiarse de una terapia de reperfusión con trombolíticos intravenosos y cuidados especiales.
La Unidad de Ictus, según el Grupo de Estudio de Enfermedades Cardiovasculares de la Sociedad Española de Neurología, es aquella estructura geográficamente delimitada para el cuidado de los pacientes con ictus, que tiene personal entrenado y específicamente dedicado, coordinado por un neurólogo experto, con servicios diagnósticos disponibles las 24 horas del día y que dispone de protocolos escritos para el manejo de los pacientes, basados en evidencias científicas.
Por su parte, el Equipo de Ictus se define como un grupo multidisciplinario de especialistas que colaboran en el diagnóstico y tratamiento del paciente con ictus, coordinados por un neurólogo experto y que cuentan con protocolos de cuidados sistematizados, sin disponer de una estructura geográficamente delimitada. Suponen una alternativa a tener en cuenta en los centros que no pueden ser dotados de una Unidad de Ictus propiamente dicha.
Esta estructura ha demostrado ser el modelo asistencial de tratamiento del ictus más eficaz y eficiente, al reducir a menos de tres horas el tiempo transcurrido entre los primeros síntomas y el inicio de medidas terapéuticas de soporte urgente en una unidad especializada. Un reciente estudio realizado por el Hospital del Mar ha confirmado que gracias a este sistema no sólo disminuye la mortalidad, sino que se reduce el deterioro neurológico precoz y se acorta la estancia hospitalaria.
Éxito de la implantación del PGI en Sanitas
Como empresa líder en el mercado sanitario, Sanitas siempre ha apostado no sólo por incorporar a su cartera de servicios tecnología punta, tanto a nivel diagnóstico como terapéutico, sino también por hacerlo dentro de un contexto asistencial integral, compuesto por equipos multidisciplinares de médicos especialistas, que trabajan estableciendo sinergias para conseguir lo mejor para el paciente, en el menor tiempo posible y de la forma menos invasiva.
La compañía ha establecido su propio Protocolo de Gestión para pacientes con Ictus (PGI), puesto a prueba con éxito durante los últimos seis meses. Este PGI cuenta ya con una Unidad de Ictus, situada en el Sanatorio de Nuestra Señora del Rosario, un centro concertado, y dos Equipos de Ictus en los dos hospitales propios que Sanitas posee en Madrid, La Zarzuela y La Moraleja, donde se establecen y coordinan los protocolos asistenciales en fase aguda del ictus.
Además, la compañía ha dispuesto un call center propio de recepción de llamadas urgentes las 24 horas del día, para una primera valoración médica del caso; un equipo propio de médicos de urgencia a domicilio para realizar traslados y valoraciones en caso de ser necesario y una red propia de ambulancias, algunas de ellas medicalizadas.
Todos estos equipos cumplen con los requisitos marcados por el Protocolo de Consenso para la Atención al Ictus en Fase Aguda de la Comunidad de Madrid.